Llueve. Veo como las gotas resbalan por los cristales de la ventana. Llueve. Cada vez con más intensidad. Es uno de esos típicos días de otoño que invitan a quedarse en casa. Quizás, el plan perfecto: sofá, manta, palomitas y una peli. O, tal vez, una tertulia de viejos recuerdos y anécdotas a rememorar. O, a lo mejor, es el momento más acertado para dejar volar la imaginación plasmando pensamientos e ideas en un papel. Bueno, dado el momento en el que nos encontramos sería mejor optar por plasmarlos en nuestro blog.
Es así como echo la vista atrás y recuerdo la primera vez que fui a una Biblioteca Pública de Sevilla; por aquel entonces yo tenía 13 años y estaba cursando 2º de la ESO. Para la asignatura de literatura y en grupos de cinco personas, teníamos que hacer un breve trabajo buscando información sobre la vida y obra de diferentes escritores del llamado "Siglo de Oro" de la literatura española -digo breve porque, evidentemente, la intensidad de contenido y conceptos a tratar a esa edad no es la misma que se maneja en los trabajos universitarios. En fin, que nuestro trabajo se centraba en Lope de Vega y allí que nos fuimos las cinco amigas a la biblioteca.
Decidimos ir a la Biblioteca Pública situada en la calle Alfonso XII, nº 19; los motivos fueron dos: era la que nos pillaba más cerca pues todas vivíamos en el centro y, por otra lado, porque la Biblioteca de la Universidad de Sevilla en el Rectorado era "muy de mayores". Recuerdo que me quedé totalmente sorprendida con la visita. Comparándola con las biblitoecas actuales, aquella era bastante tristona y apagada; sin embargo, como era la primera vez que iba, quedé encantada a la vez que me sentía un poquito más mayor porque los estudiantes que allí había eran de más edad.
Es así como echo la vista atrás y recuerdo la primera vez que fui a una Biblioteca Pública de Sevilla; por aquel entonces yo tenía 13 años y estaba cursando 2º de la ESO. Para la asignatura de literatura y en grupos de cinco personas, teníamos que hacer un breve trabajo buscando información sobre la vida y obra de diferentes escritores del llamado "Siglo de Oro" de la literatura española -digo breve porque, evidentemente, la intensidad de contenido y conceptos a tratar a esa edad no es la misma que se maneja en los trabajos universitarios. En fin, que nuestro trabajo se centraba en Lope de Vega y allí que nos fuimos las cinco amigas a la biblioteca.
Decidimos ir a la Biblioteca Pública situada en la calle Alfonso XII, nº 19; los motivos fueron dos: era la que nos pillaba más cerca pues todas vivíamos en el centro y, por otra lado, porque la Biblioteca de la Universidad de Sevilla en el Rectorado era "muy de mayores". Recuerdo que me quedé totalmente sorprendida con la visita. Comparándola con las biblitoecas actuales, aquella era bastante tristona y apagada; sin embargo, como era la primera vez que iba, quedé encantada a la vez que me sentía un poquito más mayor porque los estudiantes que allí había eran de más edad.
Antigua Biblioteca Pública de Sevilla. C/Alfonso XII, 19.
Para aquellos que tuvimos la suerte de conocerla, si nos parásemos un instante a visualizarla mentalmente y analizarla habría muchas cosas que hoy día nos llamarían la atención. Por ejemplo, el lugar en el que estaba ubicada con apenas espacio exterior en el que sus usuarios pudiesen charlar mientras hacían un descanso. La estrecha escalera situada en una esquina que daba acceso al interior. El propio edificio que desde el exterior, a no ser por el letrero, podría pasar por un edificio de pisos cualquiera. Las salas que la conformaban en su interior con poca iluminación (éste es uno de los aspectos que más recuerdo: el aspecto de antiguo y la falta de colorido unidos a una luz tenue que invitaba al recogimiento). Para nada hablar de la existencia de ordenadores en los que consultar el catálogo y, menos aún, recursos electrónicos; lo que abundaba era numerosos ficheros que albergaban las fichas, valga la redundancia, de todos los libros, atlas, diccionarios, enciclopedias, etc. Por aquel entonces lo que se llevaba era tomar apuntes a mano.
Probablemente en el día a día no somos tan conscientes de cómo van evolucionando las cosas pero, cuando echamos la vista atrás, es cuando comprobamos que algunas ya no son iguales o, aún más, que han podido llegar a desaparecer.
Esta biblioteca estuvo abierta hasta 1999, año en que se cerró y sus fondos fueron trasladados a la Biblioteca Pública-Provincial Infanta Elena que entonces era inaugurada y que con el paso de los años se ha convertido en una de las bibliotecas de referencia de la ciudad.

2 comentarios:
Impecable la presentación de este Blog!
Saludos desde buenos aires a este magnifico espacio de cultura:
Cuando puedan los invito a recorrer el foro de Bibliotecología Cultura y
Sociedad:Identidad Bibliotecaria
http://ar.groups.yahoo.com/group/RichardeBury/
y este sitio de Bibliotecosas….
http://richardebury.blogspot.com/
cordialmente..!!!!!
pd:Si desas publicar tus informes, ponencias, actividades, etc en el Foro Identidad Bibliotecaria.,
remitenos un e.mail a richardebury@gruposyahoo.com.ar
Gracias.
Publicar un comentario