"Books are funny little portable pieces of thought"
(Susan Sontag)
El pasado domingo, en Madrid, 30.000 libros salieron a la calle en busca de ser adoptados por nuevos lectores; eso sí, con la "promesa" de devolverlos después en algún rincón de la ciudad para que los encuentren otras personas. Esa es la esencia del bookcrossing: coger, leer y liberar.
Y si apostamos por aunar libros y redes sociales, pues mucho mejor. Es el caso de BookCrossing que te permite seguir el rastro de los libros y saber por dónde viajan; ponerte en contacto con personas que han leído el mismo libro o quién sabe, puede que el tuyo; participar en foros, concursos; etc. Una original manera de poner en movimiento nuestra estática biblioteca.
Pero me asalta una duda: con el auge que están teniendo cada vez más los libros electrónicos, ¿qué ocurrirá con esta práctica en un futuro próximo? ¿Irá disminuyendo hasta llegar a desaparecer? Lo cierto es que me parece una manera original de "dar vida" a los libros a la vez que permite fomentar la literatura por lo que sería una lástima que esta práctica se perdiera porque tiene su encanto.
0 comentarios:
Publicar un comentario